El mundo se despide de otro año marcado por la pandemia – 31/12/2021

Sídney, 31 de diciembre de 2021 (AFP) – En medio de fiestas canceladas, toques de queda y otras restricciones, el mundo se prepara, este viernes (31), para ingresar a 2022 después de otro año de pandemia en el que, a pesar de las vacunas, la variante ommicron nunca – Brote de infecciones antes visto.

Los últimos doce meses han estado marcados por un cambio de presidente en los Estados Unidos, Olimpiadas sin espectadores, sueños rotos de democracia en Afganistán, Myanmar o Nicaragua y una creciente preocupación por el cambio climático.

Pero fue la pandemia, entrando en su tercer año, lo que una vez más dominó la vida de gran parte de la humanidad. Más de 5,4 millones de personas han muerto desde que se descubrió el virus en China en diciembre de 2019.

Más de 280 millones de personas han contraído el virus, según un balance de AFP basado en datos oficiales, aunque la cifra real podría ser mucho mayor.

Y casi toda la humanidad se vio afectada por los cierres y restricciones aplicados como consecuencia de la evolución de la pandemia.

Las vacunas han dado esperanza: más del 60% de la población mundial está inmunizada. Pero su distribución ha sido desigual, especialmente en países pobres, lo que ha facilitado la aparición de nuevas variantes.

El último, el omicron, ha sumido a medio mundo en una nueva espiral de restricciones debido a su índice de transmisión sin precedentes, con más de un millón de contagios en una semana por primera vez, según un recuento de AFP.

Estados Unidos, Reino Unido, España, Francia o Argentina registraron nuevas infecciones diarias.

– “Celebrando la vida” -De Seúl a San Francisco, pasando por México o Atenas, las celebraciones de Año Nuevo fueron nuevamente restringidas o canceladas.

Pero en Río de Janeiro, donde 3 millones de personas suelen acudir en masa a la playa de Copacabana, la fiesta continúa.

Al igual que el Times Square de Nueva York, los eventos oficiales serán limitados, pero se esperan multitudes.

“La gente tiene un solo deseo, salir de casa, celebrar la vida después de que la pandemia obligó a todos a encerrarse”, dijo el mesero Francisco Rodrigues en Copacabana.

“Habrá mucha gente en Copacabana (…) Es inevitable”, dice la abogada Roberta Assis, que está planeando una pequeña fiesta.

Sydney, la ciudad más grande de Australia y una de las primeras en dar la bienvenida al Año Nuevo, también ha decidido mantener los fuegos artificiales que a menudo iluminan el emblemático puerto.

“Estoy tratando de concentrarme en los aspectos positivos este año”, dijo Melinda Howard, estudiante de medicina de 22 años, que ya estaba esperando los fuegos artificiales en la Ópera de Sydney.

A diferencia de 2020, la exhibición de fuegos artificiales reunirá a decenas de miles de personas después de que Australia abandone su estrategia de erradicación del virus y quiera vivir con ella.

Este cambio ilustra la tendencia de muchos gobiernos que, ante una sucesión de oleadas pandémicas, se han mostrado reticentes a aplicar medidas rígidas como en 2020 por miedo a las secuelas económicas y la fatiga social, como lo demuestran las pequeñas pero vociferantes protestas contra las restricciones en muchos paises.

– Días festivos reducidos: pero frente a una avalancha sin precedentes de infecciones causadas por la variante contagiosa Omicron, muchos gobiernos finalmente restablecieron las restricciones sobre este período festivo.

Ciudad de México, Sao Paulo y Bangkok cancelaron sus celebraciones de Año Nuevo, Grecia prohibió la música en bares y restaurantes, y el Papa Francisco suspendió su visita habitual de Nochevieja al pesebre en la Plaza de San Pedro.

La mayoría de las ciudades españolas han cancelado sus festividades públicas, pero Madrid no, con un enfoque menos restrictivo, permitiendo que 7.000 personas coman las uvas en la Puerta del Sol.

Para muchos, en Bombay, Barcelona o Montreal, la fiesta tendrá que terminar temprano debido a un toque de queda antivirus, en algunos casos antes de la medianoche.

Por otro lado, en Sudáfrica, donde se descubrió la nueva variante a fines de noviembre, la presidencia levantó el toque de queda el día anterior después de que pasó el pico de infecciones por omicron.

Las autoridades sanitarias señalaron que esta ola virulenta no resultó en un aumento significativo de muertes, reforzando las afirmaciones de que esta variante presenta un menor riesgo de hospitalización que la anterior.

Los expertos esperan que esta tendencia se repita en otros lugares, lo que conducirá a una fase menos mortal de la pandemia para 2022.

Pero la Organización Mundial de la Salud no quiere ser cautelosa, advirtiendo que el “tsunami” de infecciones podría poner los sistemas de salud “al borde del colapso”.

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Chiquita Pasqual

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