El coraje de denunciar – El Sol de México

La denuncia, con todas sus carencias, es la mejor herramienta que tiene la ciudadanía. Registra lo que nos preocupa y es el principio para reducir la impunidad en la comisión de delitos o conductas antisociales que dañan el tejido social.

Es difícil que una comunidad no sepa cuáles son los problemas cotidianos a los que se enfrenta, en particular los relacionados con su tranquilidad; Quizás los años en los que no hemos tenido respuesta a los reclamos legítimos que hemos hecho a nuestras autoridades nos han convencido de que hacernos oír era una pérdida de tiempo, mientras que todo lo contrario, sólo si ejercemos el derecho ciudadano a denunciar podemos obtenemos los resultados que deseamos.

Para el infractor, la falta de denuncia es la tapadera ideal para la impunidad y le permite continuar con su actividad ilícita, especialmente si utiliza el miedo y la represalia contra un ciudadano, con quien logra enviar el mensaje de miedo que quiere infundir; sin embargo, es poco probable que lo haga frente a toda una comunidad. Es la unión lo que hace la fuerza, pero también es lo que trae la paz.

En los últimos años los medios de denuncia se han vuelto más sencillos y han crecido en número, lo mismo ha sucedido con la posibilidad de exponer los problemas públicos a través de la tecnología, por lo que el siguiente paso es una mejor organización ciudadana que ayude a las autoridades a tener los elementos para actuar.

Desde el nivel municipal hacia arriba, los ciudadanos tienen la oportunidad de compartir lo que sucede en los barrios y colonias, brindar información útil e incluso inteligencia, que puede derivar en buenas investigaciones y aplicación de la justicia.

Estamos más cerca que nunca de las autoridades que tienen que comunicarse con la sociedad a través de las redes sociales, por ejemplo, para compartir sus acciones y propuestas. Utilizamos estos canales para ello e insistimos como una forma de participación social permanente.

Sé que muchos creerán que son ejercicios que no funcionan, aunque en defensa de la correcta presión social está el hecho de que hay que denunciar constantemente y no desistir al primer intento que no recibe atención.

Informar es centrar las tareas de las autoridades en los problemas y esclarecer actividades ilícitas que convienen al mayor grado de oscuridad. Es mucho tiempo y la perseverancia es esencial.

Lograr la ruptura de los lazos de complicidad requiere de la denuncia organizada de los ciudadanos. No es un tópico que somos una sociedad con valores y principios, que somos más numerosos que los que influyen en nuestro buen vivir, lo que pasa es que no estamos organizados de manera eficiente.

Por eso la confianza es fundamental para que las buenas autoridades e instituciones cuenten con la colaboración de las comunidades a las que se comprometen a proteger. Siempre que existe un acuerdo civil entre los ciudadanos y las autoridades, se menoscaba la realización del delito.

Avanzamos por un camino de paz y tranquilidad, a través de la cohesión social y la prevención, para que la seguridad no se resuelva con decisiones que afecten las libertades o antepongan el enfrentamiento.

La coordinación entre sociedad y gobierno es un requisito para que, juntos, podamos resolver las demandas más apremiantes que tenemos todos los ciudadanos. Construir esos puentes de confianza, con la voluntad y el compromiso de quienes buscamos la paz y la tranquilidad, desde el espacio en el que nos encontramos, asegurará el futuro que queremos y merecemos.

Comisionado del Servicio de Protección Federal

Sarita Fallas

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