¿Sigue siendo Nvidia una buena compra con ingresos por las nubes? El dilema del mercado y el futuro de la IA

Aunque los inversionistas prácticamente bostezaron cuando Nvidia presentó sus resultados del primer trimestre fiscal el pasado 20 de mayo, la realidad es que los números fueron una verdadera locura. A pesar de esa reacción tan apática en Wall Street, la empresa sigue demostrando sin lugar a dudas por qué es el jefe absoluto en todo lo que tiene que ver con infraestructura de inteligencia artificial (IA). Pero la pregunta del millón sigue en el aire: con estos niveles, ¿todavía conviene meterle dinero a la acción?

Para entenderlo, hay que echarle un clavado a la forma en la que sus ingresos no paran de irse a las nubes. Considerando el monstruo que es Nvidia, está cañón procesar cómo logran seguir creciendo a este ritmo tan acelerado. Estamos hablando de la empresa más grande del planeta, con una capitalización de mercado que ya rebasó los 5 billones de dólares. Y lo más impactante es que su crecimiento, en lugar de estabilizarse, sigue agarrando vuelo. Durante este primer trimestre fiscal, sus ventas se dispararon un 85% interanual, pegándole a los 81,620 millones de dólares. Nada mal si recordamos que venían de crecer un 73% en el cuarto trimestre de 2025, un 62% en el tercero y un 56% en el segundo. Por si fuera poco, la directiva ya proyectó que la aceleración tomará todavía más fuerza para el segundo trimestre de 2026.

Las ganancias tampoco se quedaron atrás. El EPS ajustado (beneficio por acción) pegó un brinco del 140% para quedar en 1.87 dólares, dejando muy atrás las proyecciones del consenso de analistas compilado por London Stock Exchange Group, que le tiraban a unos 1.76 dólares sobre ventas de 78,860 millones.

Como ya es costumbre, el segmento de centros de datos fue el que jaló la carreta, con un aumento del 92% interanual para llegar a los 75,200 millones de dólares. Un detalle técnico interesante es que la empresa decidió cambiar su forma de reportar el trimestre, partiendo este segmento en dos plataformas de mercado. Por un lado, los ingresos por hiperescala volaron un 115% hasta los 37,900 millones, mientras que el área de IA en la nube, sector industrial y empresarial (ACIE, por sus siglas en inglés) subió un 74%, aportando 37,400 millones. Dentro de este último rubro, la IA en la nube se triplicó y lograron duplicar la cantidad de socios de centros de datos que manejan más de 10 megavatios de potencia. Los ingresos soberanos también andan fuertes, con una subida de más del 80%. Un dato curioso es que, aunque ya tienen las licencias para vender sus chips H200 a clientes chinos, la realidad es que todavía no han colocado ni uno solo por allá.

Si revisamos esto bajo la lupa de su métrica anterior, el panorama sigue siendo una grosería de números buenos. En la llamada de ganancias explicaron que el área de cómputo subió 77% alcanzando los 60,000 millones, y las redes casi se triplicaron para pegarle a los 15,000 millones. Nvidia hasta se dio el lujo de presumir que su plataforma Spectrum-X Ethernet ya es más grande que la de todos sus competidores juntos, mientras que los ingresos de InfiniBand se cuadruplicaron. Además, agruparon otros segmentos en uno nuevo llamado “edge computing” (computación de borde), el cual creció un 29% llegando a los 6,400 millones, y destacaron que la rama de IA física ya rebasó los 9,000 millones en este último año.

Con todo este movimiento, la cantidad de efectivo que está aventando la empresa es irreal. Produjeron un flujo de caja operativo de 50,300 millones y un flujo de caja libre de 48,600 millones en el trimestre. Cerraron el periodo sentados sobre 80,500 millones en efectivo y valores negociables, frente a una deuda de apenas 8,500 millones. A esto hay que sumarle 43,400 millones en valores no negociables, que son sus inversiones en empresas privadas. Y para rematar, acaban de meterle turbo a su plan de recompra de acciones con 80,000 millones adicionales, que se suman a los 39,000 millones que todavía tenían autorizados.

Pero con tanta lana entrando, llega un punto en el que uno se cuestiona si ya es hora de que Nvidia le copie un poco la jugada a Apple y empiece a hacer más por los inversionistas. Pensando en las personas de a pie que buscan hacer crecer su patrimonio, la verdad es que ayudar a que el pequeño inversionista entienda estos gigantes tecnológicos y logre sacarles provecho es algo que cambia vidas. Hace poco un conocido me platicaba lo sorprendido que estaba por todo lo que había aprendido de los mercados y cómo su cartera había prosperado gracias a eso. Es algo que te hace reflexionar; cuando te pasas años trabajando en las grandes ligas financieras —como me tocó ver de 1983 a 1987 en Goldman Sachs o hasta el 2001 en Cramer & Co—, básicamente te dedicas a hacerle más dinero a gente que ya es asquerosamente rica. Uno hace un trabajo brutal manejando asignaciones de capital, pero a esos cuates les da igual. Eres solo una pieza del engranaje y rara vez alguien te da las gracias, si acaso alguna alma creativa por ahí. Por eso, ver que una empresa con este nivel de dominio puede democratizar las ganancias y beneficiar a los pequeños inversionistas le da un sentido totalmente distinto a este negocio.

Y hablando de cómo todo este boom impulsado por Nvidia nos va a impactar en la vida real, el mismísimo CEO de la compañía, Jensen Huang, tiró un comentario bastante atinado para calmar las aguas. Para los papás que andan todos estresados sobre qué deberían estudiar sus hijos ahora que la inteligencia artificial parece que va a transformar todo el mercado laboral, Huang recomienda que le bajen dos rayitas a la paranoia.

Durante una entrevista este lunes con Channel NewsAsia en Singapur, dejó claro que en el fondo la carrera específica no va a importar tanto. Su visión es que las cosas que siempre han tenido valor lo van a seguir teniendo en el futuro. En lugar de andar persiguiendo materias “a prueba de IA”, la tirada de los estudiantes debería ser más bien aprender a usar la inteligencia artificial como una herramienta cotidiana para profundizar su aprendizaje y pulir lo que sea que decidan hacer. Al final del día, la tecnología de Nvidia está poniendo la infraestructura, pero somos nosotros quienes tenemos que aprender a sacarle jugo.